Radar

Héctor Guedea
www.hectorguedea.com

Jul 7

El otro yo

Desde hace un tiempo, y no precisamente desde que egresé de la carrera, me levanto temprano para comenzar mi jornada laboral, no es sencillo ser uno mismo el jefe, por lo que trato de calendarizar todas mis actividades para cumplirlas en tiempos y horarios. Hoy como todos los días, lo empecé tal cual, pero había algo diferente en mí, como un vacío, como si algo me faltará, tras unos largos minutos sentado frente a la computadora sin hacer absolutamente nada, entendí cual era mi problema, me hacía falta tirar por unos momentos la apariencia de hombre rudo y valemadrista. Tome el teléfono y llame a mi madre, le dije que la quería mucho, que era la persona más bella del mundo, vaya sorpresa se llevo: “¿Qué tienes?”, me dijo, mi respuesta fue simple: “necesitaba decírtelo”. Inmediatamente después, sentí un alivio interno, como si algo dejará de preocuparme. Sin duda, hoy aprendí una lección importante.